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Boletín Informativo

 

Frente al cambio de semáforo al color amarillo, implementado en Quito, la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador (OSNE) se prepara para la 'nueva normalidad' con protocolos rigurosos de seguridad y salud ocupacional. Esto con el objetivo de continuar deleitando al público con nuevos y reconocidos repertorios.

 Con base en las disposiciones que establezcan las autoridades correspondientes ante el factor de riesgo biológico coronavirus (COVID-19), y con el propósito de precautelar la salud del personal artístico y administrativo de la OSNE, se han sistematizado normas fundamentales de convivencia para la “nueva normalidad” como: el distanciamiento entre puestos de trabajo, el lavado de manos constante con agua y jabón, y el uso de equipos de protección personal como mascarillas y gafas de seguridad.

En cuanto al cuerpo musical de la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador, que está compuesto por más de 60 integrantes, éste se dividirá en grupos de 10 a 15 personas, manteniendo una distancia de 2 metros entre cada intérprete, para los ensayos y conciertos sin público.

También se implementarán otro tipo de medidas como: tomar la temperatura a todas las personas que ingresen a la institución; colocar alfombras de desinfección de calzado en la entrada, y dispensadores de gel con base en alcohol superior al 70%, en los pasillos y áreas de uso común como los servicios higiénicos.

Desde la declaratoria de la emergencia sanitaria en el país, por parte del Gobierno Nacional, la OSNE se acogió a la modalidad de teletrabajo. El personal ha realizado grandes esfuerzos desde sus hogares por continuar con su labor de democratizar el acceso a la música sinfónica, escénica y cameral, tanto nacional como universal.

Conciertos didácticos, recitales desde casa y rememorar las maravillosas presentaciones de nuestros talentosos artistas, han sido algunas de las alternativas presentadas por la orquesta, a través de sus plataformas digitales, permitiendo a la población disfrutar del buen arte musical y así distraer sus pensamientos de los acontecimientos coyunturales.

La música en escena retornará en un futuro para deleitar al público, hasta entonces las redes virtuales seguirán siendo el eco de nuestras melodías.